Es increíble como para ti un simple par de zapatos son solo eso, simples zapatos.
El otro día me llego al whatsapp este vídeo y al verlo me emocioné.
Como un niño que carece de un simple zapato se deja la vida para intentar devolverle ese simple zapato perdido a otro niño hasta que ese niño, el cual ama su zapato nuevo, se lo da a quien realmente lo necesita. Esa es su forma de agradecerle lo que ha hecho... Es genial que a día de hoy, tras el inmenso amor propio que existe en nuestro planeta (que no digo que sea malo, sino que se debería combinar con un poco de generosidad y amabilidad) se puedan ver estas cosas... pero es más asombroso aún que esto solo pase en las zonas más subdesarrolladas... Son realmente ellos quienes valoran esas cosas tan simples, un zapato, un trozo de pan, una sonrisa.
¿Tú te has parado alguna vez a pensar que tienes zapatos? Pues si tienes un par o más de un par estás de enhorabuena. Hay niños que no pueden tener ninguno debido a sus recursos económicos. Solo tienen un par de zapatos rotos (si tienen suerte, claro) y se pasan la vida tratando de repararlos para poder salir a la calle, y tú ahí, pensando que son unos simples zapatos.
¿Has podido ver en el vídeo la cara de felicidad del niño cuando el otro niño le da su zapato nuevo? Para ti son unos simples zapatos pero... ¡No! No es solo eso.
Gracias a esos simples zapatos hay personas que ya han aprendido a valorar lo que tienen. Hay personas que están satisfechas cuando solo poseen dos zapatos porque saben que los otros se los ha dado a alguien que realmente los necesita. Gracias a esos zapatos hay personas que han empezado a valorar que tienen una familia, o que tienen amigos, que los demás les sonríen o que pueden salir a la calle vestidos, higiénicos o comidos.
Yo, solo espero que gracias a estos zapatos, vosotros empecéis a valorar de verdad lo que tenéis y empecéis a ser más generosos.
No hace falta que esta generosidad solo sea material, puedes serlo ayudando a quienes te necesiten, como cuando un anciano no puede con las bolsas del supermercado, o cuando un niño se cae de la bici porque esta muy alta para él.
Yo, solo espero que gracias a estos zapatos, empiece a valorar lo que tengo y empiece a ser más generosa; porque no hay en la vida algo más bonito que ser feliz haciendo felices a los demás.
La segunda vez que ejerzo de comentarista, y la segunda vez que me emociono al ver un vídeo de tu blog. Lo primero decirte, que es una buenísima elección.
ResponderEliminarY lo segundo, que en este vídeo puedo apreciar lo que para nosotros son unos simples zapatos lo que pueden llegar a ser para un niño sin recursos. Cada vez que veo un vídeo de este tema, valoro las cosas que tengo asi que gracias por publicar con nosotros este vídeo y dar una lección como la que nos ha dado este pequeño.
Un beso raquel :)
Muchas gracias cariño por pasarte por aquí. Sé que estos tipos de vídeos son de los que te gustan y espero que le guste a mucha gente más y así logremos valorar las cosas de una vez por todas.
EliminarUn beso Martiii
Hola Raquel. Me ha parecido preciosa la reflexión que has hecho sobre un par de zapatos, cómo nosotros no le damos importancia a algo que para otros es tan importante. Realmente creo que, como dices, deberíamos combinar ese amor propio con un poco de solidaridad, es algo tan necesario hoy día, pero apenas nos damos cuenta. Me ha gustado mucho tu publicación, enhorabuena.
ResponderEliminarGracias Lorena. Me alegro mucho de que te haya gustado. Espero que todo esto cambie.
EliminarUn saludo.
Hola Raquel me ha gustado mucho la publicación que has realizado, y por supuesto el significado que has querido transmitir a través del vídeo, que yo lo he visto y también me he emocionado, al ver como para nosotros unos zapatos son insignificantes y para otras personas es muy importante.
ResponderEliminarUn saludo y enhorabuena, y a ver si es posible que mediante estos vídeos de concienciación sirvan para mejorar la sociedad en la que vivimos.
Muchas gracias Vanesa, me alegra que te haya gustado y te haga reflexionar.
ResponderEliminarUn saludo
¡Enhorabuena por tu entrada Raquel!
ResponderEliminarEs muy cierto todo lo que dices. Como los seres humanos somos así de estúpidos y no valoramos lo que tenemos ni nos damos cuenta de lo que los demás puedan necesitar. Un saludo.
Muchas gracias María. Ojalá con el tiempo todo esto cambie. Un saludo
Eliminar¡Hola, Raquel!
ResponderEliminarTu publicación me ha parecido fascinante. Es muy agradable ver a una persona que le de importancia a detalles que muchos otros no. Tenemos cosas que muchos otros desearían y estamos tan acostumbrados a ellas, nos parecen tan normal que eso se nos olvida, cuando eso debería estar siempre en la mente de una persona. Lo que más me molesta de todo esto es que como bien has dicho, hay mucho amor propio en nuestra sociedad y más que eso resalta el egoísmo, que es lo que está contaminando la generosidad de las personas. ¿Cómo crees que se podría cambiar esta mentalidad tan codiciosa?
Un saludo, cuídate. :)
¡Hola Sara!
ResponderEliminarAntes que nada, darte las gracias.
Si te digo la verdad, no se como esto podría cambiar; Existe tanta gente en el mundo que no tiene esta misma mentalidad, gente tan codiciosa como tu dices, gente tan poco generosa, que sería muy complicado erradicar estas mentalidades. Lo que sí se es que quienes no tengan esa mentalidad tan codiciosa, deberían dar un poco más a quienes no tienen, y así, poquito apoco, todo cambiaría.
Un saludo guapa :)